El Camino

Desde que en la década de los años 80 se reactivaron las peregrinaciones a Santiago de Compostela, con importantes aportaciones como lo escrito por Paulo Coelho, son cada vez más los peregrinos que cada año hacen esta ruta y lo siguen haciendo por una de las principales vías de peregrinación de la cristiandad (Jerusalem, Roma y Santiago).

 

Las razones que en muchos casos empujan a estas peregrinaciones son de tipo religioso, sin descartar motivos culturales, deportivos, vacacionales, psicológicos y, lo que desde nuestro punto de vista es más importante, una inquietud personal de búsqueda de nuestra propia identidad, en un mundo cada vez más acelerado y deshumanizado.

Hemos oído decir que la diferencia entre un turista y un peregrino es que el primero es exigente y el segundo agradecido, y sin duda esto responde a la distinta actitud con que se acomete la experiencia del Camino.

Un conjunto de todo esto es lo que hemos compartido con todos los que coincidimos en nuestra andadura, reconociendo un Camino de comunicación sin importar culturas, idiomas o creencias que nos aproxima a todos y nos enriquece.
Por todo ello desde aquí os animamos, si no lo conocéis aún, a experimentarlo, y casi nos atrevemos a asegurar que en el Camino hay magia, amistades y riqueza espiritual.